lunes, 25 de mayo de 2015

A todo corazón

Alianza Lima 1 - Universitario 0

Alianza, sí, este Alianza. El de los seis jugadores suspendidos (algunos de ellos exageradamente). El de los lesionados. El que venía de perder dos partidos seguidos. El que acaba de sufrir la abrupta renuncia de un DT. El que cuenta con un DT interino que suma sus primeros partidos en Primera Disivisón. El que aún no tiene claro el camino que seguirá en el resto del año. Ese Alianza, ese mismo Alianza, derrotó ayer a la 'U', que tenía a su plantel completo y ostentaba un proceso aún no interrumpido con un DT mundualista. No es poca cosa aunque pueda sonar demasiado pasional o hasta amarillista: Universitario tenía todo para ganar, salir de una zona incómoda y de paso dejar a Alianza mal parado para todo el receso (Copa América). Así, con sus armas enteras, salió al campo de Matute donde tenía al frente a un Alianza "parchado", armado "como se pudo", con el apoyo incluso de dos reservistas que tenían apenas un partido en primera. De ese modo, el partido se tornaba adverso desde antes del pitazo inicial. Lo que tenía Alianza a favor, sin embargo, era la hinchada. Factor fundamental en lo anímico. La gente empujó, los jugadores reaccionaron, y al final (feliz) el clásico fue blanquiazul. Vamos al desarrollo:

Ficha técnica del partido, cortesía Soccerway.com
Por Alejandro de Cotabambas (@Ale_Cotabambas)

Primer tiempo

Parejo y con los dientes apretados, y así lo intuyó Roverano. A pesar de los intentos cremas iniciales por apoderarse del partido, Alianza no se vio amilanado en ningún momento. Apretó las marcas en el medio campo con Atoche y Mejía (interesante jugador), destruyendo cada intento de ataque del rival. Mientras tanto Landauri y Norohna trataban de ser los alimentadores de Preciado y Guevgeozián. Entre estos dos, el colombiano hacía las funciones por fuera y fue de lejos el más desequilibrante. El 'armenio' donde debe estar, entre los centrales esperando su oportunidad. Atrás Koichi y Lavalle se olvidaban de su juventud y ganaban pelotas aéreas con oficio y seguridad. Canales cubría como podía la banda izquierda (tiene dificultades para la marca, aunque buena visión para el pase largo) y Guizasola hacía lo propio por el lado derecho. La experiencia la ponía Leao bajo los tres palos. Cuando se le exigió, sobre todo con centros, cumplió con sobriedad. Las más claras fueron por un lado el cabezazo de Guevgeozián tras una rebotera en el área crema. El travesaño salvó a Carvallo. Para la 'U' Grossmüller estuvo a punto de poner el primero con un gran tiro libre que dio en el vértice izquierdo del arco victoriano. El partido era jugado con intensidad en el medio, pero tenía poca claridad en las jugadas de vanguardia. Digamos que hasta ahí ambos 'compadres' demostraban con su juego por qué estaban pasando por momentos inciertos en el campeonato. Carrillo pitó el final de una primera parte equiparada, Alianza y la 'U' empataban a cero en un partido que pintaba precisamente para ello.

¡A bailar!: Preciado anotó en Matute, ¡y en un clásico!, uno de los mejores goles de su carrera.
Segundo tiempo

La tónica fue exactamente la misma en la segunda mitad. Ambos equipos entraron al campo sin cambios, confiando quizás en que algunos de sus hombres de ataque se inspire. En esto el partido tenía dos claros protagonistas: por Alianza, Preciado. Por la 'U', Flores. Eran ellos los únicos que ponían en aprietos a las defensas, pero la eficacia esa tarde-noche tendría un solo dueño. Al minuto 60, Landauri y Preciado utilizaron un corner para triangular al borde del área estudiantil. La depurada técnica de 'tití' se hizo presente en un pase de revés casi de espaldas al colombiano, quien en un solo movimiento se zafó de dos marcadores, acercándose peligrosamente al borde del área chica. Quedaba un solo marcador, al cual sorteó con hábil finta hacia el centro, quedando perfilado para su pierna derecha. El remate fue potente y colocado. Nada que hacer para Carvallo ni para nadie. GOLAZO ESPLÉNDIDO del 'colocho' y a celebrar (con baile incluido), porque en un partido tan cerrado la importancia del gol había nacido grande. Pocos minutos después Guevgeozián se retiraba del campo por una lesión (esperemos que no de consideración) para darle lugar a Mimbela. Restaba aproximadamente media hora en la que ambos equipos practicaron cambios, uno para asegurar el resultado a favor y otro para tratar de empatarlo. Roverano en general estuvo correcto en su planteamiento (en realidad no había mucho más que hacer), quizás lo único discutible fue el sacar a Preciado para meter a Li faltando poco menos de quince minutos, cuando la 'U' estaba prácticamente echada a su suerte y se pudo aprovechar la velocidad del colombiano para ampliar el marcador. Otro que encendió las alarmas fue Landauri. Ingresó por él Aldaír Rodríguez. Universitario, quizás en una de sus versiones más lentas de los últimos tiempos, atacaba como podía, pero sus situaciones no pasaban de sustos en el arco custodiado por Butrón. Es más, Mejía pudo haber hecho historia poniendo el dos a cero pero su remate se fue desviado. Finalmente, pitazo de Carrillo y se cerraba una nueva historia en el viejo libro de los súper clásicos: Alianza Lima y una victoria importantísima de cara al receso por la Copa América. Una victoria que, además, amplía la estadística de clásicos a favor, y rompe una engañosa racha de nueve años sin ganarle a la 'U' en el Alejandro Villanueva (engañosa porque en los últimos años Alianza fue local contra la 'U' en el Estadio Nacional, y ahí sí ha ganado partidos). Final feliz para un pueblo urgido de ALegrías.

Tití agresivo: Julio Landauri fue otra de las figuras del clásico.
Apreciaciones finales

Era importante ganar este clásico. Importante porque se viene un receso largo. Por los puntos. Importante por lo que significa un clásico, el rival de siempre, la historia que pesa como cien vagones sobre nuestras espaldas. Importante también porque se jugaba con la 'U' en Matute después de algunos años, y antes de esos años la 'U' se jactaba de no perder ahí desde hacía mucho tiempo, y era cierto. La última victoria aliancista en el Villanueva data de 2006 con gol de Roberto Silva Pro, hoy retirado del fútbol como jugador. Era una estadística pesada y difícil de manejar, sobre todo por cómo los hinchas cremas (y esto lo tengo que reconocer) saben maniobrar inteligentemente sus números favorables y hacer de ello un arma poderosa en la previa (más aún con el impacto actual de las redes sociales). Pero esto es fútbol y en este deporte las estadísticas y rachas están para romperse. Alianza lo logró y con un equipo algo vejado por las circunstancias. Jugadores de "repuesto" que se volvieron experimentados, astutos y luchadores obreros en la cancha. Así es. Ayer no hubo estrellas de papel ni cracks de cartón. Ayer hubo once obreros que, aún en contra de sus limitaciones, dejaron todo por la camiseta que defienden. Y, claro, una pizca de talento para marcar la diferencia. ¿Estoy mal si digo que así los quiero ver siempre?, ¿estoy mal si digo que prefiero once jugadores así, sin tanto bombo, sin rótulos de "titulares" o "estrellas", en lugar de aquellos que lo único que hacen en el campo es renegar como niños cuando les quitan una pelota?, pues no sé si estaré mal o bien, pero de verdad, los prefiero así, guerreros, casi anónimos. Porque así es como nos sobreponemos a la adversidad.

Bailó con la más fea: Canales versus Flores, un duelo que le costó mucho al joven lateral blanquiazul.
Próxima cita

Tras la para del campeonato por casi 40 días debido a la Copa América de Chile, Alianza tendrá que visitar a Sporting Cristal, muy probablemente en el Estadio Nacional. ¿Este receso le viene bien a Alianza?, creo que sí, para recuperar lesionados y para apelar las saciones apelables del partido pasado ante Garcilaso. De todos modos, queda cierta seguridad de que con estos jugadores podemos también hacer partidos decentes tácticamente. Nos vemos en julio.

¡ARRIBA ALIANZA!

Fotos: Epensa.

miércoles, 20 de mayo de 2015

A 20 años de una clásica goleada

Arriba: Hinostroza, Rodríguez, Ruiz, Sozzani, Muchotrigo y “Kanko” Rodríguez.
Abajo: Sáenz, Basombrío, Salazar, Jayo y Marquinho.

No es muy fácil recordar lo que pasó hace algún tiempo, mucho menos recordar lo que pasó hace 20 años... (¡carajo! ya pasaron 20 años) y aún tengo claros los recuerdos de lo que pasó el 20 de mayo de 1995.

Día de clásico

Fue un día de aquellos en la que te levantas y lo primero que se te viene a la cabeza es "hoy juega Alianza" y vas preparando tus cosas: entrada lista, camiseta lista, venda lista (sí, estaba de moda usar venda en el brazo tipo Jayo o Frank Ruiz) y vas contando las horas para partir al estadio.

Mis padres no querían que vaya al estadio, ya que vivíamos épocas de violencia, pero yo estaba decidido a ir y fui. Llegando al templo de Matute quedé encontrarme con unos patas (pero parece que se perdieron jajaja) cuando me di cuenta que un grupo de aliancistas se movían con dirección a la tribuna norte, eran "Los Cabezas Azvles", así que como haciendo hora comencé a seguirlos. Estos compares eran de armas tomar y el objetivo era correr gallinas, y así lo hicieron, cuando menos me di cuenta ya estaba envuelto en la estampida grone corriendo gallinas y obteniendo "premios" al paso.

Ya en el templo

Luego de haber contribuido para que los cremas hagan ejercicio (vaya que corrieron), regresé al punto de encuentro con mis patas, pero nunca llegaron, el celular no era de uso masivo aún, así que ni modo, pa' dentro.

Ya en la tribuna sur, se respiraba un ambiente festivo. Era la época de los populares "remos", de los saltos abrazados cantando el "laralalaaaa laralalaaaa lalalaaaa ese es Alianza campeón" (donde nos sacábamos la mierda en mancha por falta de equilibrio).

El gallinero comenzó a hostigar con cánticos alusivos al accidente del Fokker, pero el Comando Svr no se quedó atrás siendo su principal objetivo Roberto Martínez (recientemente casado con Gisella Valcárcel), se calentaba así lo que iba a ser un clásico histórico en Matute.

Comenzó el clásico

Mucho se había dicho del recientemente incorporado arquero crema: Celso Guerrero; que fue seleccionado paraguayo, que tapaba hasta los secretos y un largo etcétera elevándolo hasta más no poder, pero sólo resultó ser un gordito que se hizo conocido por recibir las seis pepas grones.

Fernando Chappell era el árbitro, aquel caballero de cabello cano indicó el inicio del partido. Los primeros minutos fueron de dominio crema, era una época en la que era difícil ganarle a la U, y eso se nos vino a la cabeza cuando Roberto Martínez abrió el marcador a los 11' y festejó en el arco sur como para taparnos la boca a los insultos recibidos. Mi viejita me cuenta que mi papá (hincha de la U), que veía el partido en casa, comentó "pobre mi hijo que ha ido al estadio a ver perder a su equipo", lo que no sabía mi viejo era lo que le esperaba a su equipo...

Pero la alegría no les duró mucho a los cremas ya que Chappell marcó un tiro libre a favor de Alianza que cobró "kanko" Rodríguez errando el tiro, pero Chappell algo notó que ordenó la repetición del tiro y esta vez fue Marquinho quien disparó directo al arco crema marcando un soberbio golazo; el cronómetro marcaba 16'.


Al parecer Chappell tuvo un sentimiento de culpa por la repetición del tiro libre que significó el empate grone, porque a los 27' cobró un penal inexistente para los cremas que Germán Carty se encargó de convertir en gol. Pero no fue el único penal de la tarde ya que a los 38' "el churre" Hinostroza desborda por el lado izquierdo y recibe un empujón de Alessandro Morán; Hinostroza, fiel a su estilo, cayó de manera aparatosa rodando por el campo, pero el penal era indiscutible. 

Todos pedíamos a Marquinho, pero quien agarró el balón fue Waldir Sáenz, quien nunca había anotado en clásicos (este era su 7mo. clásico) y pensábamos que fallaría, pero fue tan decidido que anotó y algo le gritó al gordito que tapaba para la U, era el empate 2 - 2 parcial.


Iba a culminar el primer tiempo pero, si ya habían goles, penales y un árbitro cuestionado, no podían faltar los expulsados para que el clásico sea total y así ocurrió ya que "el puma" Carranza y Frank Ruiz vieron la roja por agresión mutua; a los minutos Chappell decretó el final del primer tiempo.

En esos momentos las cámaras enfocaban a un hincha que había caído a la fosa del estadio. Mis padres (obviamente) se preocuparon pensando que era yo, recordemos que en ese tiempo los celulares eran sólo para la gente de billete y no había forma de comunicarse conmigo, pero se tranquilizaron al corroborar por las imágenes que se trataba de otra persona.

En el segundo tiempo cambió la historia

La U había perdido un hombre fundamental en su formación y eso había que aprovecharlo, pero apenas iniciado el segundo tiempo Marquinho agrede al "león" Rodríguez y se fue expulsado, se nos venía la noche ya que perdíamos al cerebro aliancista; pero ahí no más, Chappell volvió a expulsar a un jugador, pero esta vez crema. El que se iría a las duchas antes de tiempo fue Alexis Ubillús y de nuevo nos enfrentábamos en igualdad de condiciones.

Ya con más espacio en el campo de juego, llegaría el festín grone y fue a los 55' que Jayo recibe un pase de Waldir Sáenz y le hace tremendo sombrero a "cerdo" Guerrero desatando la locura en la tribuna sur; los que van usualmente al estadio comprenden la emoción que se siente; el abrazo tribunero; recuerden que entré solo al estadio, así que abrazabas al que tenías al lado sin conocerlo, ¡total! todos éramos uno solo en la tribuna.


Pero el mejor gol de la tarde llegaría a los 70' en los pies de "el churre" Hinostroza, quien desbordó por la izquierda desde el mediocampo dejando pintado primero al "león" Rodríguez y luego a Alessandro Morán para culminar fusilando a Celso Guerrero quien tuvo que recoger el balón dentro de su arco por cuarta vez. En el arco sur, de recogebolas estaba el "nero pesadilla", que tenía loco a Guerrero diciéndole sabe Dios que cosas y festejando cada gol con "cachimba".


El quinto llegó a los 81' y fue otro sombrerazo, esta vez de César Rosales, ya sur era más festivo de lo que normalmente es, las gargantas estaban rojas por los cánticos y por tantos gritos de gol. Pero aún había que seguir cantando y gritar un gol más.


La tribuna crema ya lucía varios huecos porque había empezado el abandono, cuando a los 83' Germán Carty descontó marcando el tercero para Universitario dándole una pequeña esperanza de, al menos, igualar el marcador.

Pero el sexto gol desmoronó toda esperanza crema y tenía que ser del goleador histórico quien sellara la goleada, ya que tras recibir un pase de "el churre" Hinostroza dispara al arco, desviándose el balón en "el cheta" Domínguez y gol aliancista.


Chappell decretó el final del partido, no sin antes expulsar a un jugador más, pero ya la historia estaba marcada, fue una goleada histórica.

La fiesta no termina

Lo que ocurrió después fueron festejos y algarabía grone, no solo dentro del estadio sino fuera de él. Al retirarnos de Matute, todas las calles eran una fiesta, el claxón de los carros pitaban el "A-lian-za Cam-peón" la gente desde sus ventanas flameaban banderas blanquiazules, la alegría estaba pintada en los rostros de la gente.

Al llegar a mi casa mi viejito estaba triste porque su equipo había sido humillado por su clásico rival, pero contento de que yo había regresado completo a casa.

Este clásico fue de aquellos partidos que marcan tu vida y yo lo viví en carne propia, han pasado 20 años y cuando hablamos de fútbol con mi viejo nos ponemos a recordar este partido como algo ingrato para él, pero gratísimo para mí.

¡¡Arriba Alianza!!


Fotos: Diario El Bocón, Diario Ovación, Historial Blanquiazul.

martes, 19 de mayo de 2015

¿Por qué tan fuerte la sanción a los jugadores de Alianza Lima?

Míguez (quien golpeó a dos jugadores e insultó al árbitro), ocho fechas. Cueva, Miers y Costa (el primero por tocar al árbitro tratando de impedir que saque la tarjeta, el segundo por golpear a un jugador rival y lanzar el balón de mala forma, y el tecero por pelearse con un jugador rival que también debió ser expulsado), seis fechas. Araujo (por incitar al público a insultar al árbitro) y Deza (que no fue expulsado en el partido sino suspendido luego por hacerse el payaso "expulsando" al árbitro), dos fechas. Sanguinetti (que se descontroló pero ya renunció), tres meses.
 
Más allá de opiniones o puntos de vista (cada uno tendrá el suyo), ¿es justa la sanción impuesta a los jugadores expulsados en el último partido ante Garcilaso en el plano escrito?, ¿tiene asidero legal?, ¿qué dicen las normas?, eché un vistazo al reglamento único de la ADFP, en los apartados referentes a amonestaciones, expulsiones y suspensiones, y esto fue lo que encontré. Luego vamos con las conclusiones:

¿Se le fue la mano?, el informe de Blanco habría sido lapidario.
Por Alejandro de Cotabambas (Twitter: @a_cotabambas)

¿Quién fue?, ¿Blanco o la Comisión de Justicia?

Para comenzar, aclaremos el tema de las responsabilidades. Esto funciona así: El árbitro principal del partido (en este caso, Ramón Blanco), luego de concluído el cotejo, elabora un informe sobre las incidencias del mismo; este informe llega a la FPF y es derivado a la Comisión de Justicia. La Comisión lee, verifica y da un dictamen final. Algunas sanciones son automáticas, lo que ya conocemos: el expulsado directo tiene dos fechas de suspensión, el expulsado indirecto (que acumula dos amarillas en un partido) tiene una fecha de suspensión, los que acumulan cinco amarillas tienen una fecha de suspensión, etc. Pero otras, como en este caso, dependen de la opinión vertida por el árbitro que elabora el informe. En pocas palabras, Blanco no dice cuántas fechas debe ser suspendido cada jugador, solo opina cuán grave fueron sus faltas. La que decide al final es la Comisión, y fue la Comisión la que puso esas fechas de suspensión que a casi todos nos parecen por demás exageradas.

Ahora vayamos a lo que dice el reglamento...


Existe una Comisión de Apelación, lo cual es dentro de todo una buena noticia. Entonces, ¿Alianza puede apelar?, sí. En el punto "c)" del artículo 122 dice claramente que las resoluciones de la Comisión de Justicia pueden ser apeladas para suspensiones no inferiores a tres partidos. Esto quiere decir que, con un buen recurso de apelación, podríamos recuperar pronto a la mayoría de suspendidos. Araujo y Deza se perderán de todas maneras el clásico

Esto es más o menos lo que ya sabíamos. Si bien existen suspensiones automatizadas por las tarjetas amarillas y rojas, el tiempo de suspensión resuelto puede ser ampliado por la Comisión de Justicia dependiendo del informe recibido y del criterio propio (o sea, de lo que opinen los de la Comisión). ¿Alguien dijo subjetividad?, bueno, tampoco nos hagamos los desentendidos, no podemos apartar la subjetividad del fútbol cuando se trata de arbitraje. Es todo un factor de impredictibilidad...


El punto 4 del artículo 41 habla de ponderación, y esto se explica un poco con lo que viene luego en el 42. En caso de reincidencia se sugiere aplicar un 50% más de la sanción autmática impuesta. Esto va para el caso de Cueva. El jugador había sido expulsado directamente en el partido ante San Martín, razón por la que su suspensión automática fue de dos fechas. Volvió ante Garcilaso y fue, nuevamente, expulsado de forma directa. Le corresponderían otras dos fechas de suspensión más el 50% de la sanción regular, es decir una fecha más. En total Cueva, según la norma, debería ser suspendido tres fechas. Sin embargo esto se habría agravado por lo de "tocar" (entiéndase por "agredir", y aquí lo que considero una exageración) al árbitro al impedir que saque una tarjeta. El informe debió haber sido particularmente duro con ese hecho, ya que Cueva al final fue castigado con el doble de la sanción que debería corresponderle por ley.

Ajá. Ahora se explica con números qué pasa cuando el ofendido es un oficial de partido (o sea, cualquiera de los jueces participantes en el campo), sin embargo esta norma sugiere aplicar un aumento de "no más" de un cuarto de sanción (entendemos que aplicado a la automática); hagamos matemáticas; si la norma sugería un cuarto de la sanción correspondiente (que era tres fechas por lo explicado en el párrafo anterior) y considerando que al final Cueva fue sancionado con seis fechas, viene la pregunta, ¿tres fechas es un cuarto de tres fechas?, hmmm... Volvemos a lo de antes, aquí más allá de normas y números sugeridos lo que manda es el criterio de la Comisión de Justicia.

De momento esto es todo lo que encontré, queda el vacío de no ver otras especificaciones que nos ayuden a entender el resto de sanciones. vacío cubierto, desde luego, por la potestad de la Comisión de Justicia para hacer prevalecer su criterio en la resolución final, amparado en el informe (que también depende de un criterio) del árbitro central del partido respectivo.

Conclusiones

Hay demasiada subjetividad en los castigos. Si bien se sugieren números para algunos casos específicos, estas tampoco se cumplen (o al menos no ahora). La prevalencia del (subjetivo) criterio de la Comisión de Justicia deja más bien una sensación de injusticia y severidad insustentada. Más aún si miramos lo que ocurre cada fecha en nuestro campeonato: reclamar airadamente, insultar a los árbitros, tocarlos, entre otras cosas, es nuestro pan de cada día en todas nuestras divisiones, ¿y entonces cuáles son los castigos?, ¿son así de severos o algo que se le asemeje?, de ninguna manera. No digo que esto esté bien y que deba continuarse en esa senda que solo contribuye con nuestra propia mediocridad; por muy malos arbitrajes que existan los protagonistas en el campo deben mantener una línea de respeto que debería ser infranqueable; lo que pienso es que este tipo de sanciones no deberían dejarse a criterio de seres humanos reuniéndose a discutir sobre el asunto, sino tener un registro claro de los actos que serán duramente castigados en caso de cometerse en un campo de juego, de modo que clubes, jugadores, entrenadores e hinchas sepan perfectamente qué consecuencias traerá cometer esas faltas, y no nos estemos preguntando luego del partido "¿y ahora cuántas fechas nos pondrán?", por no decir "¿de que humor estarán hoy los señores de la Comisión?".

Por lo demás, creo que lo hecho por estos jugadores (a excepción de Costa, cuya sanción final no me explico en absoluto: entró fuerte, hubo conato de bronca, lo expulsaron y se fue, o sea, estuvo dentro de lo que podría considerarse "normal") sí ameritan sanciones duras, más que lo habitual. No se puede ensuciar un partido de esa forma y luego esperar a que las cosas pasen por agua tibia. Por otro lado, el propio club debería poner ojos y oídos en el plantel, y debería además tener sus propias medidas correctivas justamente para evitar que estas cosas pasen. 

Como reflexión final podría decir que lo que sucedió ante Garcilaso fue el resultado del caos que se vivía en ese momento en Alianza. Un ambiente inestable en lo económico y dirigencial, y en lo deportivo una bomba de tiempo, con un equipo sin ideas e inconvincente, claramente superado por el rival de turno, un DT obstinado y una tribuna más que inconforme. Hay que pensar en eso también, en nosotros. Y de esa forma tener autoridad (peso dirigencial, le dicen también) para protestar ante injusticias.

Imágenes: Epensa, captura de bases en www.adfp.org.pe

lunes, 18 de mayo de 2015

Anarquía, descontrol y derrota

Alianza Lima 0 - Real Garcilaso 1

En un partido duro por el rival, cargado por las circunstancias y atípico por el desenlace, Alianza volvió a mostrarse sin rumbo y perdió tres nuevos puntos en casa. Lamentablemente el resultado no sorprende dadas las condiciones actuales del equipo, las que a mis ojos desnudan una dura realidad: Alianza está en crisis. No una crisis institucional (aunque la cuestión institucional es un factor sensible innegable), ni siquiera una estrictamente futbolística (a pesar de lo desencaminado que se muestra el equipo), sino acaso una crisis psicológica interna que nos está pasando factura hace ya tiempo. Para ya no mencionar la cuestión meramente técnico-táctica, me pregunto ¿Existe un correcto manejo, individual y grupal, en la interna de Alianza? La respuesta es un rotundo NO. Esta mi visión de lo que pasó en la tarde de ayer.

Rompiendo más records: Garcilaso nunca había ni siquiera empatado en Matute; ayer ganó.
Primer tiempo

Alianza empezó con un once no acostumbrado. Según se dijo, Julio Landauri adolecía de cansancio muscular, entonces arrancó Fernando Canales, quien solo con ganas no podía remplazar el bagaje y el recorrido de ‘Tití’. Arriba, Carlos Preciado volvió a alinear en lugar de Noronha, pero jugó su peor partido desde que ‘se ganó’ el puesto y no fue peligro para los celestes del Cusco. Con ellos y el resto del equipo conocido, y como mandaba la localía, Alianza empezó atacando y de entrada tuvo dos de gol, la primera mediante una pifia de su delantero colombiano y la segunda tras un remate desviado de Cueva, quien recibió la pelota de un Gabriel Costa habilidoso y eficaz. El uruguayo no tardó en asumir el protagonismo del ataque blanquiazul y nos esperanzaba con un resultado positivo.

El dominio del balón era de Alianza, que empujaba por el primero, pero Real Garcilaso ya mostraba orden táctico y variantes de juego, además que no lo amilanaba su condición de visita. En uno de los intentos celestes, Marco Miers vio la tarjeta amarilla tras una falta contra Joel Herrera, y empezaba a delinear el que a la postre fue, también, su peor partido desde que llegó a La Victoria. Entonces empezó a alternarse el dominio, y luego que Trujillo lanzara un tiro libre al poste preocupando al rival, este respondió con pases a las espaldas de Guizasola y con sendos intentos de Retamoso y Valverde. El contrario también avisaba.

No lo cree: Preciado falló una inmejorable situación de gol que pudo haber cambiado la historia del partido.
Llegó así el momento más alto del partido. En un contragolpe Cueva pisó el área rival, quedó frente a Carranza y lo amagó, quedó abierto y decidió por un pase que dejó solo frente al arco a Preciado, pero este, de primera, erró frente a Souza y así ahogó el grito de gol de los hinchas blanquiazules que habían llegado a Matute. No se podía creer el gol que nos habíamos perdido, Preciado había desperdiciado la más clara del partido, todos nos tomábamos incrédulos la cabeza pero Garcilaso no nos dio tiempo para más lamentos y de inmediato respondió con un disparo a distancia de Sandoval que pegó en el travesaño. Nos habíamos salvado también, hasta aquí todo estaba empatado y la hinchada todavía creía.

Pero como todo lo que sube tiene que bajar, después el partido entró en un pozo. Los veintidós bajaron las revoluciones, empezaron a perderse balones en el medio campo y ambos equipos dejaron de llevar peligro al área rival. Alianza había dado muestras y Garcilaso había respondido, entonces parecieron darse una tregua. Ya casi al final Alianza tuvo otro tiro libre, esta vez mal ejecutado por Trujillo, y a esto respondió un ataque de Sandoval que felizmente no vio la red.

¿Qué pasó en el tiro libre? ¿Por qué Trujillo y Cueva pugnaron como lo hicieron por el balón? Ambos se alteraron, el segundo increpó al primero, este respondió álgidamente, sus compañeros tuvieron que calmarlos. Sí, parecía que los ánimos estaban caldeados aun con el resultado abierto, entonces se avizoraba un difícil segundo tiempo y ya era claro que se necesitaba café cargado.

Segundo tiempo

Sin embargo no hubo café cargado, al contrario. El equipo salió dubitativo, endeble, y muy pronto se vio en apuros ante un Real Garcilaso rápido y prolijo, que ya asustaba mediante ataques de Lojas y Sandoval. Y entonces el gol. Corner por izquierda a los 10 minutos, centro de Ramúa y cabezazo de Lojas, quien se soltó de la pobre marca de Miers y anticipó en el primer palo. Era el 1-0, era la justicia reflejada en el marcador, el que incluso pudo ver mayor diferencia tras un centro de Sandoval que Ramúa no pudo concretar. Alianza no encontraba la pelota, no se encontraba con el fútbol, el partido era de los de Soso, la solución tenía que llegar desde el banco.

Pero en el banco estaba Guillermo Sanguinetti, quien lejos de brindar soluciones, se constituye en el primer problema de Alianza. Como ante Sport Huancayo, el ‘Topo’ sacó a un medio centro y puso a un delantero, esta vez le tocó a Albarracín ceder el puesto a Noronha. El técnico uruguayo repetía así un cambio criticado en Huancayo pero con otros nombres, aunque el resultado sería el mismo. A los minutos entró un nulo Deza por un intrascendente Canales, y esto no parecía avisorar mejoras. Naturalmente, con ambos cambios el medio quedó descompensado, Costa perdió protagonismo y el equipo se partió o terminó de partirse. Era el matar o morir al que ya nos tiene acostumbrados Sanguinetti, entonces nos abrazábamos a una ilusión vana o nos aprestábamos a caer, pero Real Garcilaso mantuvo el dominio y, claro, pasó lo segundo.

Mal del 'coco': Cueva también se desesperó ante la asfixiante marca cusqueña.
Casi por casualidad llegó la más clara para Alianza. Míguez habilitó a Noronha desde fuera del área y este remató frente a Carranza, pero su disparo se fue apenas desviado. El equipo estaba impaciente y el público también. Los reflectores del Alejandro Villanueva ya habían sido encendidos pero de todas formas se venía la noche. Desde el banco Sanguinetti pensó que debía poner ‘toda la carne en el asador’, sacó tarde a un limitado Preciado para hacer ingresar a un inoperante Mauro Guevgeozian, a quien no le llegó ni un centro desde los costados, y terminó por desbaratar (¿se podía más?) al equipo. La única que tuvo Alianza de aquí al final fue un centro de Trujillo que conectó de cabeza Costa pero que controló Carranza. Garcilaso era amo y señor de la tarde futbolera limeña, Alianza solo era dueño de sus miedos, su desesperación, su impotencia.

Y entonces la debacle. A falta de diez minutos Costa vio la amarilla. Luego Míguez y Retamoso chocaron duro y se armó la primera escaramuza, en la que ‘Gabo’ golpeó con fuerza al ‘Cholo’ y se ganó una expulsión a primera vista exagerada. Tumulto en medio del campo, tarjeta amarilla para Míguez, quien había iniciado todo, ninguna sanción para Retamozo y mucha impotencia en Alianza. Pero esto no justifica lo que vino. Sanguinetti, en una faceta teatral que no le conocíamos, ingresó al campo para increpar al árbitro Blanco, para responsabilizarlo por el mal resultado, para lavarse las manos frente a la hinchada, para atribuirle un paupérrimo manejo que solo le pertenece a él. Como tenía que ser, fue expulsado y entonces hizo camino por Norte para evitar al Comando y se fue a dirigir desde fuera. Todo iba de mal en peor, parecíamos estar buscando la derrota desde todos los frentes.

En ese momento ya las cartas estaban sobre la mesa. Los celestes hicieron lo que haría cualquier equipo que gana de visita, se recostaron a las esquinas y dejaron el tiempo pasar. Ahí Miers cometió una fuerte falta, vio la segunda amarilla y se fue expulsado por doble amonestación aunque bien pudo hacerlo por agresión. Lo mismo sucedió con Míguez, quien completamente descontrolado y fuera de sí, cometió una dura falta en la esquina y luego le mentó la madre a Blanco, viendo también la roja. Por si hubiera sido poco, Christian Cueva tocó al árbitro para evitar la última tarjeta, también le increpó y entonces también se ganó la tarjeta roja. Nos habíamos quedado con 7 hombres y sin técnico, eramos más que nunca un barco a la deriva, mientras Jean Deza le mostraba su propia tarjeta al árbitro y Walter Araujo, después de confrontarlo con el pecho, azuzaba al Comando Sur para alzar el volumen de los insultos que gratuitamente se había ganado el encargado de impartir justicia dentro del campo.

Y así terminó la pesadilla del domingo por la tarde, con un equipo a medias, con el rival tocando, con una hinchada enfurecida y con un futuro incierto. Se vienen Pucallpa y el clásico en Matute, pero lo único cierto es que no sabemos qué esperar.

Pa' fuera: Costa, Miers, Míguez y Cueva vieron la roja en Matute. Sanguinetti de yapa.
Apreciaciones finales

Un barco a la deriva, un tren descarrilado, una nave sin rumbo, eso es Alianza, encuéntrenle el calificativo que puedan. Para mí este Alianza ya no sabe a dónde va, si acaso alguna vez lo supo. Sanguinetti no solo no es técnico para Alianza por sus innegables limitaciones, su pobre lectura de los partidos y su inconsistencia ideológica (ya que este año Alianza nunca terminó de asumir un estilo, cosa indecible en el fútbol moderno), sino además porque no tiene ningún tipo de manejo de su grupo. Él es el llamado individual a manejar la interna, quien debería ser el líder fuera del campo, la figura que muestre a sus dirigidos la dirección a seguir, pero ni eso puede hacer el buen ‘Topo’. Su innecesaria e irresponsable figurina histriónica tras la expulsión de Costa no es otra cosa que la muestra más clara de su poca inteligencia para llevar un equipo complejo. Si tenía que dar el ejemplo, dio un pésimo ejemplo y desencadenó la serie de eventos desafortunados que ya conocemos.

Pero Sanguinetti no es todo el problema. Es el primero y el principal, creo yo, pero eso no nos puede cegar ante una realidad que me parece palpable. La falta de manejo del uruguayo repercute por supuesto en los jugadores, quienes no tienen un referente adecuado fuera del campo y dentro de él se convierten en muchos egos descarriados sin una idea colectiva que plasmar. La fuerte discusión de Trujillo y Cueva es una muestra, pero lo son también las actitudes violentas, soberbias, poco profesionales e irresponsables de Míguez, Cueva, Deza y Araujo. Míguez es temperamental y no se le encuentra un equilibrio; Cueva se cree la estrella del equipo y no hay quien lo baje de las nubes, sin mencionar que se ganó una expulsión después de volver de otra; Deza no encuentra un nivel de futbolista profesional y hace dudar respecto a cómo se dirige en su vida privada; él y Araujo deberían repensar sus actitudes extradeportivas porque todas estas le cuestan al equipo (como bien podrían costarles ahora si la ADFP los sanciona de oficio).

En fin, Alianza perdió merecidamente y hasta diría que lo hizo a punta de esfuerzo. Salvo la de Costa (que como ya dije, pareció a primera vista exagerada), las expulsiones fueron justas en el momento preciso (lo que no quita que el árbitro pudo evitarlas todas con una mejor decisión frente a los golpes de Costa y Retamoso), y ahora se complica el futuro inmediato de un equipo que ya necesita desesperadamente los puntos para no alejarse del sueño del Apertura.

Ficha técnica.
Próxima cita

Se viene Sport Loreto el miércoles en Pucallpa. Con casi medio equipo y el técnico expulsados, esta vez no podemos esperanzarnos mucho. El rival viene de obtener un buen punto en la altura de Arequipa y saldrá envalentonado frente a su público en busca de vencer a un disminuido Alianza. Después viene el clásico, el sábado en Matute, partido en el que probablemente tampoco podamos contar con algunos de los expulsados, pues podrían recibir dos o más fechas. El hecho de que para ese partido nuestro estadio vaya a recibir solamente a hinchas blanquiazules es una pisca de pimienta que ojalá no pierda su sabor por los resultados previos.

Es todo. Quien me lea puede o no estar de acuerdo, pero debe convenir en algo: Alianza Lima merece más, mucho más que lo que le están dando Sanguinetti y sus dirigidos. ¡Arriba Alianza!

Fotos: Epensa

miércoles, 13 de mayo de 2015

Lejos de ser incontrastabes

Sport Huancayo 1 - Alianza Lima 1

Goles: Kleyr 44' (Sport Huancayo); Albarracín 47' (Alianza Lima)

Alianza Lima rescató un punto en su visita a la 'Incontrastable' ciudad de Huancayo. La primera reflexión que surge para quien escribe es: ¿sacamos un buen resultado?. Sin ver el partido o, en todo caso, viéndolo sin profundidad, podría decirse que sí, considerando la realidad de ambos equipos y lo difícil de jugar en la altura en una cancha en mal estado; además, viendo también que a grandes rasgos el partido fue parejo. Sin embargo, al revisar los planteamientos y replanteamientos, da la impresión de que Alianza (Sanguinetti, siendo más específico) echó a perder la ligera superioridad que se había conseguido en el trámite del partido. Considero que Sanguinetti entregó la segunda mitad del segundo tiempo a partir de cambios que nunca encontraron su razón de ser. Pero no se preocupen los -felizmente, minoritarios- hinchas que lo defienden y nos acusan de armar una "campaña" en su contra, porque más abajo ahondaremos en los errores tácticos comentados.

Escribe: El Mago del Arco (cuenta de Twitter: @elmagodelarco)

Así alinearon:



  • Goles: Kleyr 44' (Sport Huancayo); Albarracín 47' (Alianza Lima)
  • Cambios en Sport Huancayo: Peña por J. Chumpitaz (67'); Joya por Mayurí (70'); I. Chumpitaz por Cleque (82').
  • Cambios en Alianza Lima: Guevgueozián por Míguez (65'); Landauri por Canales (74'); Deza por Noronha (83')
  • Expulsados en Sport Huancayo: -
  • Expulsados en Alianza Lima: -

Primer tiempo:

La primera mitad comenzó pareja, con ligera ventaja para Alianza. Los blanquiazules intentaron poner la pelota al piso y armar juego, mientras que los huancaínos entraron desde el arranque a intentar ahogar al equipo con balones aéreos buscando principalmente a Meza Cuadra. Por el lado aliancista vimos dos puntos a destacar: primero, a Pablo Míguez realizando un recorrido más que interesante, dosificando bien, trepando hasta los tres cuartos de cancha en correctas asociaciones con Costa y Preciado, incluso entrando al área en una ocasión pero sin definir bien (bueno, tampoco es delantero), todo esto mientras casi siempre retornaba bien a su zona de marca. En segundo lugar, a Preciado un poco más relegado del área, buscando acompañantes, armando con mucha sobriedad sin necesidad de ser tan movedizo como Cueva. Trujillo con mucho resto físico en su tránsito por la banda izquierda, incluso quitándole el protagonismo a un Canales que nuevamente no tuvo un rendimiento redondo como volante por la misma franja. Finalmente Costa, en lo suyo, con un rendimiento de regular para arriba como suele presentar.

Partido disputado en el que ambos fueron protagonistas en distintos momentos.

El dominio del primer tiempo se repartió por tramos entre ambos equipos, siendo al final Alianza el que se mostró con cierta superioridad que no supo capitalizar. Cuando se jugaba el minuto 44, Cleque pasó la pelota por la 'huacha' de Albaracín para mandar un centro que Kleyr conectó de cabeza, anticipando a Araujo y -me parece- con cierta complicidad de Butrón. Un gol que cayó como baldazo de agua fría antes de ir a los camerinos.

Segundo tiempo:

Felizmente para nuestros intereses, arrancando la segunda mitad el equipo salió embalado: apenas a los 47', Albarracín sacó un remate rasante desde unos 35 metros de distancia, metiéndola por la parte inferior izquierda del arco de Pinto. Golazo. Alianza pasaría a dominar nuevamente el juego de forma pausada e inteligente, generando una situación clarísima que Costa erró en un mano a mano. Si bien no estábamos pasando por encima a Huancayo, el partido estaba para ganarlo, daba la sensación de que por lo menos llegarían un par de situaciones más como esa. Hasta que... Sanguinetti replanteó.

Gabriel Costa, quien hoy tuvo que jugar en la -para él- inusual posición de volante de contención.

A ver, vamos a repasar lo que hizo nuestro célebre director técnico:

  1. Sacar a Míguez, el mejor de Alianza en el partido, para hacer entrar a Guevgueozián. Quien pasó a cubrir el puesto de Míguez en la contención fue ¿Costa?. Sí, Costa, que también cumplía bien su labor en ofensiva. Un cambio rarísimo que, para empezar, al margen del objetivo del mismo, deja a un preguntándose por qué salió Míguez y no Albarracín, lo que hubiera sido una decisión menos ilógica.
  2. Sanguinetti no premeditó que el armenio, que hace rato demostró su incapacidad para jugar al ras del suelo, no iba a armonizar con el juego elaborado que los jugadores buscaban en la cancha. Así, Guevgueozián estuvo perdido hasta que DIEZ minutos después, al entrenador recién se le ocurrió incluir a Landauri (su mejor asistidor) por un Canales que tras su salida no se hizo extrañar.
El equipo quedó así a los 65':


Daniel Peredo lo expresó bien en la transmisión: Costa pasó a jugar de Míguez (?), Noronha pasó a jugar de Costa (?) y Preciado quedó como 10 mientras que Guevgueozián quedó de punta. ¿Qué pasó mientras estuvimos así?: Costa perdió toda chance de elaboración al quedar tan atrás, a la vez que -obviamente- no marcó bien por ser esta labor totalmente ajena a sus características. Noronha se vio obligado a alejarse del área y jugar en el medio campo, lo cual no pudo cumplir a cabalidad porque 1) no es volante, y 2) no tenía resto físico para hacer ese recorrido. Preciado pasó a jugar de creador, y no lo hizo mal, pero al ya no estar costa, al ya no estar Noronha de delantero, y al ser Guevgueozián tan torpe para el toque (te estimo, Mauro, pero es así), no se le podía pedir demasiado. Pelotazos no iba a tirar porque tampoco es su fuerte, y también porque el partido no estaba para jugar así.

Por otro lado el cambio, además de mermar nuestro ataque, nos dejó sin medio campo, lo cual hizo que se invirtieran los papeles: ahora Huancayo no tiraba centros, sino que armaba juego por el medio ante la falta de marca del pobre Costa y la incapacidad (el gol no lo salva de las críticas) de Albarracín en la contención, metiéndonos así en nuestra cancha sin la opción de una salida clara. 

DIEZ minutos después a Sanguinetti se le ocurrió hacer entrar a Landauri para buscar los centros al 'Güevo', pero para esto Huancayo ya había inclinado la balanza a su favor y nosotros aguantábamos el resultado. Cuando entró Deza, a siete del final, el equipo ya se encontraba cansado para contragolpear y más bien parecía firmar el empate. Luego de un par de sustos en el arco de Butrón, finalmente terminamos 1 a 1.

El mejor en Alianza fue...


Pablo Míguez: El volante uruguayo asumió un rol protagónico en el juego blanquiazul jalando marcas, participando en la elaboración y hasta incursionando en el área. Fue inteligente para dosificar este trote jugando en la altura de Huancayo. Sigue siendo incomprensible que Sanguinetti lo retirara tan temprano.

Conclusiones personales:

El empate fue justo por lo mostrado por ambos equipos a lo largo de los noventa minutos, tomando en cuenta que el dominio fue alternándose por momentos. Sin embargo, queda la sensación de que el rival terminó asumiendo más protagonismo del que debió tener por méritos propios. Por como comenzaba el segundo tiempo, el partido estaba para ganarlo. No sé si lo hubiéramos ganado de todos modos sin el mal replanteamiento del DT, pero al menos queda claro que pudimos haber propuesto un mejor segundo tiempo. Qué frustrante es quedar tan seguido con ese sabor amargo de ver que no lo hacemos mal pero que podríamos hacerlo mejor, y que ESA podría ser la diferencia entre la obtención y la no obtención de los objetivos. Espero que no sea mucho pedirle a Sanguinetti que no vuelva a cometer los errores de hoy.

Próxima cita:


Alianza recibirá en Matute a un complicadísimo Real Garcilaso que hoy ha quedado como puntero del Apertura. Una prueba de fuego que, creo, servirá para ver si este Alianza de verdad está para pelear el título de este segundo torneo del año. En el peor de los casos, de ganar, quedaríamos a un punto del primer lugar. Todos a Matute para ganar juntos este encuentro tan complicado, el hincha no puede faltar.

¡Arriba Alianza!

domingo, 10 de mayo de 2015

Justicia ajustada

Alianza Lima 1 – León de Huánuco 0

Por: El Chiquillo (Twitter: @ChiquilloEBI)

Así como quien no quiere la cosa, tenemos 6 puntos de 9 en el Torneo Apertura. Luego de la estrepitosa derrota (‘estrepitosa’ porque no deberíamos perder en Matute) frente a Juan Aurich, el equipo suma puntos sin convencer aún. Anoche se ganó, pero se ajustó en los últimos minutos frente a un rival que venía de ser goleado de local y con entrenador interino. El marcador final dirá que ganamos pero la realidad indica que no deberíamos sonreir tanto aún. Hay mucho por mejorar. Esto es lo que vi anoche en el partido frente a los huanuqueños.

Alineaciones para ambos equipos:

Fuente: Soccerway.com

Primer tiempo

Durante esta etapa, Alianza trataba de acomodarse en el campo con una alineación inédita que sentaba a Mauro Guevgeozián una fecha más y que no incluía a Christian Cueva, suspendido la fecha pasada. En el trámite se vio que Preciado no jugaba de delantero neto sino que retrocedía unos metros tratando de recibir y generar peligro, teniendo más habilidad para el regate que el armenio. No obstante, se jugó mucho al pelotazo durante los primeros veinte minutos, pelotas que no le llegaban a Preciado y no causaban daño en la portería defendida por Cisneros. A partir del minuto 20, Alianza reaccionó y empezó a tocar en el medio campo con más frecuencia y a intentar de media distancia con Preciado, Noronha y Luis Trujillo, cuyos disparos se fueron rozando ambos palos laterales. León de Huánuco intentó detener esta iniciativa con juego fuerte, llevándose dos tarjetas amarillas rápidamente.

Mientras que Alianza dominaba el trámite del partido, León de Huánuco apelaba al contragolpe para generar peligro con sus mejores armas ofensivas: Manco y Sotil. En una de esas, se encontró mal parada a la defensa de Alianza y, al momento de cortar un avance, Miers intenta despejar al corner un balón que sombrea a Butrón y casi se cola en el arco grone. No fue autogol por pocos centímetros y un Matute, que ya se impacientaba, pudo respirar tranquilo por un momento. León tuvo otras jugadas pero no fueron de mayor consideración y Butrón pudo resolverlas sin problemas. El primer tiempo terminó con la sensación de que Alianza debería estar arriba.

Este intento de chalaca de Landauri fue de las pocas cosas interesantes del primer tiempo

Segundo tiempo

Los equipos saltaban al verde para el segundo tiempo sin cambios y con un trámite similar a los primeros 45’: a Alianza le costaba crear un juego fluido y llegar al arco contrario sin caer en el juego lento del León, que pretendía reducir las revoluciones del partido. Parecía que la apertura del marcador solo podría llegar a partir de algún error. Y así fue. Un error en salida del León ocasiona que la pelota caiga en los pies de Costa, este cede a Noronha quien prueba desde 25 metros con un fuerte remate elevado que cuelga a Cisneros. GO-LA-ZO con todas sus letras y premio al “Paiche” que estuvo intentando desde afuera desde el primer tiempo.

Tras el primer gol, León dejó de aplicar la defensa férrea para intentar buscar el empate. El partido, por lo tanto, se hizo más abierto. Esto, en un principio, favoreció al cuadro grone: Preciado y Noronha formaron una sociedad interesante con la que, en base a pases, intentaban traspasar la defensa huanuqueña, muchas veces con disparos de media distancia.  El ingreso de Jean Deza por Costa fue, nuevamente, un momento clave del partido. Se le notaba apático, displicente, de bajo rendimiento físico y poco relevante. Hasta desperdició una ocasión en la que estaba solo, por no controlarla bien. Minutos después, ingresaron “Cachetón” Albarracín y Guevgeozián, quien inició una jugada interesante al minuto 87 en la que, luego de una jugada colectiva buena, el balón le llegó a Landauri y este la mandó al cielo cuando estaba libre para patear tranquilo. Fue bajo el rendimiento de “Titi” anoche y dio la impresión que, quizá, Deza debió entrar en su lugar y no por el de Costa.

El mejor de Alianza durante el 2014 no tuvo una buena noche.

El partido estuvo cerca de hacer cumplir la conocida frase “goles que no hacen, goles que te hacen”. Los últimos minutos del partido nos volvimos a complicar innecesariamente: primero con un buen avance de Sotil, que dejó quietos a Landauri y Miers, quien dispara a quemarropa y el remate es bien despejado por Butrón al tiro de esquina. Luego, en ese tiro de esquina, el “Cholo” Amilton Prado logra conectar de cabeza y Guizasola sacó la pelota en la línea. Dos ocasiones de gol clarísimas en dos minutos y cualquiera de ellas pudo haber sido el empate. De alguna otra forma, muchos respiramos tranquilos cuando Seminario pitó el final del partido. No era para que suframos así, el partido debió resolverse antes.


El mejor en Alianza fue…


Osnar Noronha: Premio a la insistencia por sus intentos de crear peligro desde el primer tiempo, por haber sido uno de los pocos que intentaba desde fuera cuando sabía que no podía entrarse fácil, por saber aprovechar una pelota mal entregada por los rivales. Osnar recibió, remató y cobró. Lo suficiente para darnos la victoria. Que siga así.


Conclusiones personales

Como dije antes, el marcador y las estadísticas dirán que ganamos el partido pero el análisis no miente: al final estuvimos, innecesariamente, complicados y más cerca del empate que del segundo. Podría argumentarse que la ausencia de Cueva modificó mucho la estructura y la búsqueda de peligro en área rival, pero también veamos que se desperdiciaron muchas ocasiones de gol y, nuevamente, el ingreso de Deza fue poco relevante. Aunque quizá este partido ha sido más responsabilidad de los jugadores que del mismo planteamiento ofrecido, nos reafirmamos en que la lectura que realiza Sanguinetti no es la apropiada.

Próxima cita
Alianza viaja a Huancayo para enfrentar al equipo de esa ciudad en un horario poco usual: el miércoles a las 11 am. Nos informan que Christian Cueva aún no retornará al once titular al estar suspendido dos fechas por lo que el planteamiento, posiblemente, sea similar al del último partido y veremos el rendimiento del equipo en una cancha donde ya hemos jugado este año.

¡Arriba Alianza!


Fotos: Soccerway.com, Club Alianza Lima, Ovación Digital, Andina

miércoles, 6 de mayo de 2015

Santa victoria amarga

Universidad San Martín 2 - Alianza Lima 3

Sanguinetti debe irse. Sí, así comienzo esta crónica, ratificando lo que no nos hemos cansado de decir a lo largo de estos días. Hagamos un pequeño recuento: tras la victoria con San Martín en semifinales del Torneo del Inca, con Alianza quizá en su máximo punto futbolístico con este comando técnico, Sanguinetti decidió plantear la final con un once que no fue ni chicha ni limonada: ni guerreador como el de hace un año, ni tocador como el que se había gestado poco atrás, formando así a un equipo híbrido que se partió a la media hora de juego. A mi entender, injustificable, más allá de la baja de Costa. Tras las múltiples críticas recibidas por ello, ¿qué hizo para la fecha 1 del Apertura?: Paró a un equipo similar en Matute que terminó perdiendo un invicto en casa de casi dos años (¡?). Para la siguiente fecha decide, ahora, volver a apostar por el toque, descubriendo así -de casualidad- el buen rendimiento de Preciado cuando se le solicitó realizar la función que desempeñaba Noronha cuando iba de único delantero, cuando se desenvuelve como "9".

La inconsistencia parece ser el único sello distintivo del "sanguinettismo". De la falta de convicción para apostar por una filosofía de juego, de la experimentación casi a la volada, a partir de la falta de decisión, Sanguinetti se encontró con los esquemas que mejor le han funcionado. Más bien, cuando quiso ya meter mano a estos planteamientos cuando un partido lo requería, casi siempre terminó perjudicando al equipo.

Escribe: El Mago del Arco (cuenta de Twitter: @elmagodelarco)

La grata aparición de Preciado y la regularidad de Costa fueron fundamentales para esta (innecesariamente agónica) victoria.

Los jugadores no quedan indiferentes a estos errores. Ellos son perfectamente conscientes de las metidas de pata de su entrenador, son totalmente capaces de percibir (seguramente mucho más que los hinchas) la falta de ideas de su DT, su falta de criterio, la falta de claridad en cuanto a lo que pide como propuesta de juego. Esas inseguridades de la cabeza pensante terminan calando en los ejecutores de la idea -si es que ésta existe de verdad-, y ese es, a mi muy personal y subjetivo punto de vista (porque admito que puede tener mucho de especulativo), uno de los principales motivos de no poder sostener nuestro dominio y ventaja en estos partidos, de no tener esa fortaleza mental, ese convencimiento por a qué se juega, más aún si estos encuentros son decisivos para nuestros objetivos. Pero bueno, ahondemos en lo que fue el partido.

Así alinearon:



  • Cambios en Alianza: Deza por Preciado (69'); Li por Trujillo (72'); Atoche por Costa (90')
  • Cambios en la USMP: Carbajal por Mana (46'); Iberico por Cánova (63'); Tuesta por Álvarez (83')
  • Expulsados en Alianza: Cueva (58')
  • Expulsados en San Martín: Cartagena (58')

Primer tiempo:

El partido contaba con la particularidad de enfrentar a dos rivales que se ya se conocían muy bien tras enfrentarse en los dos dramáticos partidos de semifinales del Torneo del Inca. Alianza pareció salir más consciente de ello y fue directo a tratar, primero, de anular el juego santo al presionar sus salidas, especialmente por los costados. Aunque sin el mismo vértigo, de cierto modo se asemejó un poco a esos primeros 20 minutos en la ida en Matute. Los blanquiazules ajustaban la salida pero, cuando San Martín tenía la pelota, cedían el terreno para esperar la oportunidad de recuperar y contragolpear con Cueva, Costa y -en esta ocasión- Canales (de flojo partido). La apertura del marcador llegaría al minuto 32, a través de una buena asociación entre Costa y Cueva que terminó con un potente zurdazo del uruguayo.

Minutos después llegaría un momento bisagra en el partido: A los 40', Miers le cometió un penal innecesario a Hohberg, con lo cual todos nos preocupábamos de la llegada del empate y la misma historia de la ventaja no sostenida. Sin embargo, ahí aparecio Leao Butrón con toda su experiencia, y de este penal atajado vendría la contra para que Preciado cierre el primer tiempo con el 2-0 a favor. El resultado era justo porque Alianza fue más en la primera parte.

Albarracín y Míguez, de rendimientos cambiantes a lo largo del encuentro, intentaron mermar los intentos santos de ataque.

Segundo tiempo:

La segunda mitad arrancó con Alianza sin dar tregua, apenas los íntimos sacaron de media cancha, Preciado incursionó por la derecha y sacó un remate bien atajado por Farro. Era una señal de que Alianza iba por más. Los minutos siguientes el equipo volvió a replegarse en la justa medida, de modo que el tercero llegó a los 60' tras una perfecta contra armada entre Costa y Preciado. El 'Gabo' anotaba nuevamente para poner la goleada. Todo estaba absolutamente controlado por Alianza y el cuarto gol se veía mucho más próximo y probable que el descuento albo. Victoria cómoda de Alianza, que se reencontraba con lo mejor de sí. Sin embargo...

Hoy, ciertamente, el que casi se nos escapen esos tres puntos no fue solo culpa de Sanguinetti: Hubo inseguridades defensivas, Guizasola continuó en lo suyo, Deza se quedó sin aire pese a haber entrado a 20' del final, Cueva volvió a pisar el palito haciéndose expulsar, etc., pero Sanguinetti cometió un error fundamental: sacar a Preciado (el mejor y más peligroso en Alianza) apenas a los 70' de juego y no reemplazarlo por ningún hombre relacionado con el área. De esta manera, con VEINTE minutos por delante, San Martín salió a atacar con todo sin empacho alguno, ahora con la tranquilidad de no haber ningún referente blanquiazul en el área que 1) obstruya la salida, y 2) obligue a tener cuidado atrás y no adelantase tanto. A partir de la salida de Preciado, San Martín no tardó nada en arrinconar a Alianza en su campo y volcarse al ataque. Para el par de contragolpes que tuvimos en este nuevo escenario, ya no quedaban delanteros que pudieran concretarlos, siendo Costa y Deza (sin Cueva por expulsión) insuficientes para generar un mayor temor en área blanca.

Recordemos: ¿Qué pasó en la segunda mitad del Torneo del Inca, cuando a poco más de 10' del final San Martín caía 4-1 en el global? Pues, que los de Santa Anita no bajaron los brazos y siguieron firmes en su idea de atacar hasta el final, lo cual hizo que descontaran dos veces y que en determinado momento quedaran a nada de eliminarnos. Es parte de la filosofía de juego que ha impuesto Cristian Díaz, algo de lo que cualquiera que siga el torneo se da cuenta. Pretender cerrar el partido faltando veinte minutos, con un equipo tan -conocidamente- inconsistente como Alianza y un rival tan insistente como San Martín, pudo haber costado muy caro. Finalmente, sufriendo hasta el último segundo, se obtuvieron los tres puntos.

El mejor en Alianza fue...



Carlos Preciado: El colombiano cumplió muy bien en esta primera oportunidad en el año de arrancar como titular. Jugando como delantero neto, Preciado parece proyectarse como ese jugador que hacía falta: que supiera asociarse y tenga juego con los pies, como Noronha; pero que también tenga olfato de gol, como Guevgueozián. Preciado tuvo participación en los tres goles blanquiazules, y no fue casualidad que el rendimiento general bajara tras su salida.

Conclusiones personales

Sanguinetti debe irse. Ni siquiera durante la goleada transitoria pude dejar de sentirme preocupado. Alianza ha encontrado -espero- una nueva alternativa en Preciado, pero eso no me hace dejar de pensar en que, por ejemplo, para el clásico decida "asegurarse" haciendo algo distinto a lo de hoy. Hace rato que ya no confío en Sanguinetti, ya no me dejo engatusar por chispazos como los hoy apreciados hasta el 70', no me permitiría emocionarme, tampoco, si el equipo agarra una racha de cinco victorias consecutivas que incluyan un clásico (recordemos el Clausura 2014).

Ya fueron muchos objetivos incumplidos, da un paso al costado.

El partido de hoy es un resumen de la estadía completa de Sanguinetti en Alianza: Te encuentras con una alternativa, ves que funciona, te da resultados, luego llega un momento en que debes meter la mano y... lo arruinas. Tengo toda la sensación de que éste equipo tiene un potencial que no puede terminar de explotar con un entrenador con estas limitaciones. Porque, a mi entender, ésto es así: Sanguinetti traba más nuestro juego de lo que lo arma. Estoy seguro de que podría llegar un nuevo DT que perfeccione lo avanzado hasta ahora, y que no tendría que ser uno demasiado caro. De verdad, no quisiera que -siendo optimistas- lleguemos a las fechas finales peleando un Apertura o un Clausura para que en el partido de la verdad el 'Topo' vuelva a tirar todo por la borda. Es un pensamiento que dejo aquí para la reflexión de todos ustedes.

Finalmente, quisiera señalar también mi deseo de ver a Butón como arquero titular y capitán de Alianza de forma permanente. Desde Jayo, Alianza carece de un caudillo imponente (no creo que Forsyth haya estado a la altura), y creo que en Leao hay una posibilidad de alcanzar esa figura, además de que me parece más sobrio y experimentado bajo los tres palos que el 'Gringo'.

Próxima cita:

Este sábado a las 8 pm, Alianza recibirá en Matute al León de Huánuco, donde intentaremos retomar esa solidez como locales que nos caracterizó en los últimos dos años. El hincha no puede faltar para sacar adelante este torneo.

¡Arriba Alianza!


Fotos: Club Alianza Lima, Depor, DeChalaca.com